Comenzó la guerra entre robots y humanos, y la primera baja es una maestra jubilada de 78 años de Filadelfia. Carolyn Marvin les ha declarado la guerra a los robots repartidores de comida, convencida de que están quitándoles el trabajo a los humanos. Cada vez que se encuentra con uno, se le atraviesa y le impide continuar su camino.
Pues bien, tanto dio la vieja hasta que el pasado 14 de octubre terminó arrestada. La policía le ordenó que dejara trabajar a uno de esos repartidores electrónicos, pero ella se negó a moverse. Los agentes terminaron esposándola y llevándosela detenida. ¡Ella es la primera prisionera de guerra de la era de la inteligencia artificial!
Al salir de la cárcel, la anciana juró venganza y dijo estar decidida a continuar saboteando el trabajo de los robots. Mientras tanto, aquí en Miami, como era de esperarse, los robots repartidores ya están organizando un sindicato para exigir protección contra los humanos. ¡Solo en Miami!
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