¿Pesebre Trampa?

Una iglesia metodista de Texas decidió cambiar su forma de atraer creyentes esta Navidad.
Se fue a Home Depot, compró rejas, barriles y alambre de púas, pintó los escalones arcoíris y armó en la entrada del templo un pesebre anti-ICE, con siluetas de inmigrantes y carrito de supermercado incluido.

El resultado fue el contrario:
Ahora ningún indocumentado se acerca a la iglesia, ni siquiera por una cesta navideña, por miedo a que el pesebre sea una trampa de ICE disfrazada de activismo.

A la iglesia le salió el tiro por la culata.

Vacaciones pagadas por ICE

Mientras unos lloran sus deportaciones, Martín Pinzón las celebra mojito en mano. Este pícaro cubano descubrió cómo darse la gran vida a costillas del Tío Sam. Gracias a la aplicación CBP Home, cada vez que se “autodeporta” recibe pasaje de avión más mil dólares en efectivo, un verdadero paquete turístico disfrazado de medida migratoria.

Lo que para muchos es un drama, para él es un paseo eterno. Dos semanas en Cancún, fin de semana largo en Punta Cana, y una semana entera en Varadero, Cuba. Todo incluido, cortesía del gobierno de Estados Unidos.

Según él mismo nos cuenta, el truco está en reinventarse. Tras cada viaje regresa tranquilito, cambia de aspecto y se prepara para la siguiente aventura. Un día aparece con barba cerrada, otro día rapado, y a veces luce un bigote digno de telenovela. Así, para las autoridades, siempre es alguien distinto: hoy hondureño, mañana guatemalteco, pasado quizás dominicano.

Al ser entrevistado por El Mosquito, el cubano Martín nos confesó con una carcajada:

“Pienso seguir viajando hasta que me descubran. Por ahora, ya estoy practicando mi acento español, porque el próximo destino será… ¡España! ¡Y, olé!”