Fue por leche… y regresó casado

Algunos supermercados de Finlandia han comenzado a ofrecer a sus clientes solteros cestas de compra de color rosa para identificarlos como tales. Quien lleva una de esas cestas indica que está dispuesto(a) a conocer a otros solteros(as) mientras hace su mercado.

Y, por increíble que parezca, el truquito parece estar funcionando… mejor que Tinder.

Ya se han reportado historias como estas:

Ellos

  • Un tipo fue a comprar leche… y regresó con una esposa.
  • Fue por unas cervezas y volvió prometido.
  • Fue por comida para el gato y terminó durmiendo con dos gatos… y su dueña.

Ellas

  • Fue por una ensalada… y terminó cambiando de apellido.
  • Fue por una bolsa de hielo… y regresó completamente derretida.
  • Fue por café descafeinado y encontró a un señor que le aceleró el corazón.

Esto ha cambiado el hábito de muchos solteros, que ahora van de compras todos los días.

Y si esto llega a Miami, Publix va a terminar patrocinando Matrimonios Express.

A los europeos les encanta la salsa

Los europeos llegaron a Estados Unidos por el Mundial y terminaron enamorados de… una salsa.

Se llama ranch, acompaña desde ensaladas hasta pizza, alitas y papas fritas, y para miles de visitantes fue uno de los grandes descubrimientos del viaje.

Muchos quisieron llevarse una botella de recuerdo. El problema fue que casi todos descubrieron demasiado tarde que la salsa ranch cuenta como un líquido y que las botellas de tamaño normal no pasan por el control de seguridad en los aeropuertos. Por lo que la TSA confiscó tantas que perdió la cuenta.

Pero la historia de la salsa ranch es todavía más curiosa.

En la década de 1950, Steve Henson, un plomero que trabajaba alimentando cuadrillas de obreros en Alaska, preparó una mezcla de mayonesa, suero de leche, ajo, cebolla y hierbas para mejorar el sabor de sus comidas.

Años después abrió un pequeño rancho en California llamado Hidden Valley Ranch. Allí, sus huéspedes quedaron tan encantados con la salsa ranch que empezaron a pedir la receta y botellas para llevárselas a casa. Sin proponérselo, Henson acababa de crear uno de los aderezos más populares de Estados Unidos.

Con el tiempo, el éxito fue tan grande que ranch se convirtió en el nombre genérico de este tipo de salsa. Hoy cualquier empresa puede fabricar salsa ranch, pero solo Hidden Valley puede presumir de vender «The Original Ranch®».

Setenta años después, la receta sigue conquistando paladares. Esta vez, los de miles de visitantes europeos que descubrieron que el mejor recuerdo del Mundial no siempre cabe en una vitrina…

A veces viene dentro de una botella de aderezo para ensalada.

Autogol de la FIFA

Lo que comenzó con un rollo de cinta adhesiva negra terminó convirtiéndose en un autogol publicitario.

Durante un evento privado del Mundial, la FIFA ordenó cubrir con cinta negra las etiquetas de botellas de ketchup, mayonesa, mostaza, salsa de soya y otros condimentos para impedir que aparecieran marcas ajenas a sus patrocinadores oficiales.

Pero esta vez las marcas decidieron no quedarse de brazos cruzados.

Sin protestas ni comunicados, Heinz publicó un anuncio con un dispensador «censurado» por una franja negra y un sencillo mensaje: IT HAS TO BE (Tenía que ser…), que es su famoso eslogan publicitario. No hizo falta más nada. Millones de personas completaron la frase mentalmente.

Por su parte, Levi’s, la famosa marca de jeans, también se vio afectada por la censura publicitaria mundialista. Cuando la FIFA ocultó su nombre en el estadio que lleva su marca, el fabricante de pantalones logró sacarle buen partido a la situación . Mira este video: https://www.youtube.com/watch?v=6CF2H7l4pEs&t=260s

A fin de cuentas, la FIFA terminó dándoles un caudal publicitario y gratis.

¡La FIFA se metió un autogol!

Turistas le dicen NO a la propina

Durante años, los americanos hemos visto cómo la propina dejó de ser un gesto de agradecimiento para convertirse en una obligación. Primero fue el 15%. Después el 18%. Luego el 20%. Y hoy, en muchos casos, es aún más.

Nos hemos quejado. Lo comentamos con la familia, con los amigos, en las redes sociales. Decimos que esto ya se salió de control. Que es un abuso. Que la piden antes de prestar el servicio. Que hasta la piden por servir un café, entregar una bolsa o simplemente girar una pantalla hacia el cliente.

Y, sin embargo, ¿qué hacemos?… La seguimos pagando.

Entonces llegó el Mundial.

Millones de turistas aterrizaron en Estados Unidos sin conocer la costumbre americana de dejar propina obligatoria. Vieron que decía «sugerida», pagaron el precio que aparecía en la cuenta… y se fueron.

Total, era sugerida, ¿no?

Como consecuencia, muchos restaurantes se han visto precisados a incluirla automáticamente en la factura.

A veces los grandes cambios empiezan con una tarjeta de crédito… y un cliente que lee la palabra «sugerida» y la interpreta exactamente como fue escrita.

Moraleja: si quieres cambiar una costumbre americana, no organices una protesta. Organiza un mundial.

Crisis por robo de conos de tráfico

Dos importantes ciudades estadounidenses reportan una alarmante desaparición de conos de tránsito.

Primero fue Pittsburgh, donde los Piratas comenzaron a utilizar conos naranjas durante las celebraciones de sus victorias. (Ver mosquireportaje sobre este tema).

Poco después, en Boston, miles de aficionados escoceses fueron vistos colocando conos sobre las cabezas de estatuas y monumentos históricos.

Temiendo que la epidemia llegara al sur de la Florida, las autoridades de Miami decidieron actuar de manera preventiva y procedieron a retirar miles de conos de las calles.

Sin embargo, la medida produjo un problema aún mayor. Ahora nadie sabe dónde guardarlos ni qué hacer con ellos.

En un esfuerzo por aliviar la crisis, la ciudad comenzó a donarlos a los fanáticos de los Piratas de Pittsburgh y ha iniciado conversaciones con Glasgow para enviar varios cargamentos, vía marítima, como gesto de buena voluntad y hermandad entre ciudades.