Las cubanas quieren guerra

Pete Hegseth llegó a Guantánamo como Secretario de Guerra… y salió convertido en objetivo militar de las cubanas. 😄 Bastó una camiseta ajuyatá, unos shortcitos sospechosamente apretados y dos o tres músculos patrióticos para desatar una crisis hormonal en el Caribe.

Ahora sí es verdad que las cubanas quieren guerra… pero guerra con el Secretario de Guerra. Según EL MOSQUITO, varias fueron vistas persiguiéndolo por la base gritando: “¡Ven acá, imperialista sabrosón!”

Propina sin VAR

CON ESTO DEL MUNDIAL, ALGUNOS RESTAURANTES EN ESTADOS UNIDOS
DECIDIERON METERLE 20% AUTOMÁTICO A LA CUENTA
“A CUENTA DE PROPINA.”

Sin repechaje ni tiempo suplementario.

Esto demuestra que la propina
dejó de ser voluntaria hace rato.

Ahora uno tiene que revisar la cuenta con más cuidado
que un árbitro revisando una falta en el VAR.

All You Can Eat has no clock

En Florida, un hombre fue arrestado luego de negarse a abandonar un restaurante buffet tras permanecer comiendo durante nueve horas consecutivas. Según empleados de Golden Corral, el sujeto siguió devorando costillas, puré de papas y pollo frito mucho después de la hora de cierre, ignorando todas las peticiones que se le hacían para retirarse pacíficamente.

Cuando finalmente llegó la policía, el individuo —conocido ya en redes sociales como “El Tragaldabas de South Florida”— defendió su permanencia con una frase que pasó instantáneamente a la historia de los buffets americanos: “All You Can Eat has no clock.” Y, para ser sinceros, cuesta encontrarle fallas legales… o filosóficas… a semejante argumento gastronómico. La policía tuvo que llevárselo amarrado en una pickup, porque no cabía en ninguna patrulla.

Testigos aseguran que jamás mostró señales de cansancio alguno y que continuaba comiendo con la serenidad de quien cree estar cumpliendo una misión divina. Florida sigue siendo el único estado donde alguien puede convertir una cena buffet en un trabajo a tiempo completo.

La Capital de la Diabetes

Existe un pueblo en Chiapas, México, donde la diabetes parece formar parte del paisaje.

Uno conversa con los habitantes y descubre que casi todos son diabéticos o tienen familiares diabéticos. La enfermedad está por todas partes. Como los postes de electricidad, los perros callejeros o las montañas que rodean el pueblo.

Lógicamente, debe existir alguna explicación para tan extraordinaria situación. Y uno se pregunta: ¿será un gen defectuoso? ¿Quizás una maldición azteca? ¿O algún misterioso factor ambiental propio de la zona?

Pero no. La explicación está a plena vista.

En las mesas. En las tiendas. En las fiestas. En las ceremonias religiosas. Y dentro de millones de botellas con etiquetas rojas.

En San Juan Chamula, la Coca-Cola no es simplemente un refresco. Es la bebida tradicional del pueblo. La bebida oficial. Allí resulta más fácil conseguir una Coca-Cola que un vaso de agua potable… ¡y hasta más barato!

Este pueblo se ha convertido en la capital de la diabetes en México debido al desmesurado consumo de Coca-Cola por parte de sus habitantes. Se estima que cada habitante consume dos y medio litros diarios.

Resulta curioso que la bebida oficial del Mundial FIFA 2026 también sea Coca-Cola, igual que en San Juan Chamula.

La diferencia es que el Mundial dura un mes y en este pueblo llevan décadas bebiéndola. Y la diabetes va ganando por goleada. 🦟

¡Toma y Dame!

María Corina Machado la puso completica cuando salió ofreciéndole a Trump públicamente su Nobel, como si estuviera diciendo en voz alta lo que muchos pensaron en silencio: esto es un toma y dame.

“Yo te doy el Premio Nobel que tú tanto quieres, y tú me das la presidencia de Venezuela ¿sale y vale?”

Cuando le explicaron que el Nobel ni se compra ni se vende, como el cariño verdadero, se hizo la ofendida. Pero ya el mensaje estaba claro: el Premio Nobel había sido puesto sobre la mesa como ficha de un cambalache.

Ella creyó que podía cambiar el Premio Nobel por poder real.
Pero le dijeron que no: que el Nobel no se puede usar para canjearlo por la presidencia de un país.

El toma y dame no resultó, pero la intención de ella quedó al descubierto. ¡Qué vergüenza!

El Troll de la Izquierda

Si no sabes lo que es un TROLL, aquí tienes el mejor ejemplo posible:

El presidente Trump tomó el control del Kennedy Center, barrió con su junta directiva, puso a los suyos y dejó claro que el templo cultural a orillas del Potomac ya no era un club privado progresista.

¿Resultado inmediato? Artistas cancelando, conciertos huyendo, musicales retirándose y drag queens saliendo despavoridos. Nadie los prohibió: se fueron solitos porque no soportan compartir espacio con republicanos.

Y entonces vino el remate: Trump estampó su nombre, bien visible, en el edificio. No para convencer. No para dialogar. ¡Para joder!

Trump es el TROLL de la izquierda por excelencia.