Ya comiste, ya te vas

Todo indica que a María Corina Machado la negrearon. No por falta de méritos, sino por exceso de protagonismo. Trump la recibió en privado, sin medios, y por la puerta trasera. En la Casa Blanca hasta el dignatario más pata en el suelo entra por delante. Eso no es casualidad. Es mensaje.

La foto con la medalla fue el máximo gesto permitido; de ahí para adelante no se sabe más nada. Ella entró, comió y salió igual que como había entrado. Pero, queda la duda: ¿se estará cocinando algo tan serio que exige discreción absoluta… o simplemente la visita apestaba demasiado como para sacarla por la puerta principal?

Lo cierto es que María Corina comió y se fue. La cuenta la pagó Trump.

¡Toma y Dame!

María Corina Machado la puso completica cuando salió ofreciéndole a Trump públicamente su Nobel, como si estuviera diciendo en voz alta lo que muchos pensaron en silencio: esto es un toma y dame.

“Yo te doy el Premio Nobel que tú tanto quieres, y tú me das la presidencia de Venezuela ¿sale y vale?”

Cuando le explicaron que el Nobel ni se compra ni se vende, como el cariño verdadero, se hizo la ofendida. Pero ya el mensaje estaba claro: el Premio Nobel había sido puesto sobre la mesa como ficha de un cambalache.

Ella creyó que podía cambiar el Premio Nobel por poder real.
Pero le dijeron que no: que el Nobel no se puede usar para canjearlo por la presidencia de un país.

El toma y dame no resultó, pero la intención de ella quedó al descubierto. ¡Qué vergüenza!