La mercancía debe mostrarse para venderla. Y si Dios fue tan generoso con Sydney Sweeney, ¿quiénes somos nosotros para cuestionar que comparta semejante bendición con quienes verdaderamente apreciamos el… deporte?
Porque, seamos serios, nadie vio el comercial de Novig, que es una empresa de apuestas deportivas, para estudiar una estrategia ofensiva, analizar estadísticas ni aprender las reglas del juego… ¡Nada de eso!
Si usted es uno o una de los que aún no lo han visto, puede verlo a continuación.
Lamentablemente, la censura de Youtube no permite ver el anuncio original, así que les dejo un enlace francés… ¡sin censura!
Bastó y sobró con la transmisión de este anuncio publicitario para que comenzara la protesta de las feministas, escandalizadas porque Sydney muestra voluntariamente aquello que sabe vender perfectamente: pelotas.
Por su parte, la basquetbolista Sophie Cunningham salió en defensa del comercial diciendo: «Sydney sabe lo que tiene, sabe lo que hace y, evidentemente, sabe cómo llamar la atención.
Mientras tanto, todos los varones seguimos hablando del comercial que, desde el punto de vista publicitario, sabe de pelotas y las encesta todas.
