Coco vs. Brightline

La fría noche del 15 de enero, COCO avanzaba muy despacio para completar otra entrega de comida, se detuvo sobre los rieles del famoso Brightline.
Y de allí no se movió más.

Lo inevitable ocurrió.
El tren pasó.
Y se lo llevó… ¡para siempre!

Ese fue el fin inevitable de COCO.
La prensa informó que no hubo heridos ni muertos.
¡Claro! Si la víctima era de plástico y metal.

De esta manera, el tren Brightline cobró otra víctima más en su historial:
Más de 200 accidentes, más de 180 fatalidades
¡Y ahora, un robot!