El Cono de la Suerte

El entonces alicaido equipo de béisbol profesional, los Piratas de Pittsburgh, comenzó a celebrar sus pírricas victorias levantando un cono naranja de tránsito. Al parecer, la idea nació en el dugout como una broma relacionada con «dirigir el tráfico» de corredores hacia el home plate. Entonces,el equipo empezó a producir más carreras y el cono fue ascendiendo de categoría hasta convertirse en amuleto oficial del equipo.

Los jugadores están convencidos de sus poderes. Los fanáticos también. Tanto es así que comenzaron a robarse los conos por toda la ciudad, obligando a las autoridades a recordar que robarlos puede costarles una multa de 50 dólares. Al parecer, los aficionados concluyeron que si el cono ayuda a fabricar carreras, vale la pena llevarse uno para el estadio.

Los Piratas llevan años buscando una fórmula para ganar partidos de pelota. Probaron gerentes, entrenadores, jugadores y estadísticas avanzadas y ahora resulta que la respuesta estuvo todo el tiempo delante de sus narices: en las propias calles de Pittsburgh y en el corazón esperanzado de unos fanáticos dispuestos a creer en cualquier cosa con tal de ver a su equipo ganar de una vez por todas.

En una ciudad donde todavía se recuerda con nostalgia los gloriosos días de Roberto Clemente, resulta enternecedor ver que los fanáticos aún conservan la capacidad de ilusionarse. Aunque esta vez la esperanza venga en forma de cono naranja. 🦟