Uno va tarde. Para el trabajo, una cita médica o necesita ir al baño… pero en plena intersección, cuando el semáforo cambia a verde, allí se aparecen: sirenas, motos, pitos y, atrás, un desfile fúnebre con aires de realeza. ¿Y, tú? Te tienes que esperar a que pase el muerto.
¿Y quién lidera el show? Unos “policías” disfrazados de justicieros motorizados, que detienen todo a su paso como si el muerto llevara una bomba de tiempo. Imponen, gritan, pitan, gesticulan… y uno, como bobo, varado, viéndolos pasar cuando a ti te correspondía el paso, porque el finado va «apurado».
Y yo me pregunto: ¿quién se inventó eso de que el muerto tiene derecho a cruzar sin semáforo? ¡Si el tipo ya no tiene apuro! El que va con prisa soy yo, que estoy vivito y coleando y sin escolta alguna.
¿Solución? ¡Entiérrenlo de noche! Con velas, mariachis, y hasta piñata si quieren. Pero dejen de estar jodiendo a los vivos.
💥 EL MOSQUITAZO:
¿Qué prisa lleva el muerto,
si ya no tiene destino?
¡Y nosotros en medio del camino,
víctimas de este desacierto!
