No te vistas que no vas

Los texanos reconfiguraron el mapa electoral de Texas haciéndole así un gran favor al país: Al borrar el distrito 30 tal como lo conocíamos, dejaron a Jasmine «Croqueta» Crockett flotando sin base, sin casa y sin excusa para seguir gritando en el Congreso. Su reelección ha quedado más muerta que los principios de su propio partido.

Para 2026, ella podrá gastar millones en campaña, comprar anuncios, mandar correos y hasta llorar en CNN; pero nada cambiará el hecho de que no tiene dónde reelegirse. No es tragedia, es karma: la redistribución de distritos la jubiló antes de tiempo, y esta vez no hay “racismo sistémico” que culpar, solo geometría política bien aplicada.