¿Orgullo de qué?

¿Y Junio no era el Mes del Orgullo Gay?

¿Y ahora? Ni una banderita. Ni un desfile. Ni nada.
Lo que antes era gritería, hoy es silencio.

Trump lo advirtió cuando dijo, ante el Congreso:
“No hacía falta más que un nuevo presidente.”

Solo bastaron unos cuantos meses para que a la izquierda se le olvidara su propio abecedario: LGBTQ+ y, ahora andan ocupados en otras guerras:
contra ICE, Israel, la oligarquía, el autoritarismo de Trump, y… con lo que sea.

La verdad es que la izquierda no tiene causa.
Tiene picazón.

Hoy le pica por aquí, mañana se rasca por allá.

Y mientras tanto, los únicos que desfilan son los votos hacia el bando republicano.