En la NBA vuelan las canastas, los puntos y el dinero; pero en la WNBA… vuelan dildos verdes fluorescentes. No es que el público odie el básquetbol femenino, es que con su bajísima producción de canastas por juego está claro de que no la meten. Por eso, algunos espectadores insatisfechos del desempeño de las chicas en la cancha han decidido mandarles un recordatorio anatómico, grande y brillante, para que no olviden que el objetivo del juego —y de la vida— es «meterla«.
Con millones de dólares debido a su pobre actuación, la Liga debería ver el lado positivo: estos lanzamientos, al menos, no fallan el aro y generan más titulares que el marcador final. Quizá sea hora de aceptar la indirecta y practicar con la mercancía que les tiran… porque si la racha sigue así, ni el dildo más grande va a tapar el agujero financiero que se les viene encima.

Mientras tanto, en las canchas de la liga masculina, NBA, los dildos son comunes. Desde hace años, se ha visto a este dildo de la foto arriba, arrojado sobre los tableros de todas las canchas.
