Kilmar ya ni deshace la maleta. Salió de ICE, lo mandaron al CECOT, lo sacaron pa’ Tennessee, y ahora dicen que lo van a mudar otra vez… ¿A dónde? ¡Ni él sabe! El “hombre de Maryland” ya no sabe ni de donde es y pide, entre lágrimas y mocos que, por favor, lo envíen donde su mamá.
Del timbo al tambo
