Después de pasar años esperando una respuesta de su planeta,
intentando llamar a casa hasta agotar su saldo interestelar disponible,
E.T. el «ilegal alien» más famoso del mundo tomó una decisión drástica:
se acogió al plan de autodeportación voluntaria de Kristi Noem con la esperanza de que lo enviaran de vuelta a su casa.
Pero como nadie sabía de qué planeta venía él,
alguien se confundió de código postal interestelar…
y… ¡zas! lo mandaron directo al CECOT. Sí, ¡al famoso megapenal de Bukele!
Ahora, E.T. se encuentra rodeado de mareros y de pandilleros del Tren de Aragua, sin bicicleta voladora y sin teléfono con que llamar a su casa para que lo vayan a buscar.
