Kilmar Abrego García, alias «The Maryland Man» anda por el mundo como turista renuente: ha rechazado 22 destinos posibles para su deportación y sigue pataleando para no subirse al avión. ICE, cansado de la novela, ahora le sacó boleto a Eswatini, demostrando que cuando el pasajero es tan “exigente”, la agencia de viajes migratoria hace tiene sus sorpresas reservadas.
Al paso que vamos, cada “no quiero” del ilegal se traduce en un destino más disparatado. La solución mosquitera es simple: si no acepta 22 países, que lo manden a Siberia, a ver si allá también protesta por el clima.
