¿Leche o jugo?

Ahí estaba yo, parado frente a la nevera de lácteos del supermercado, viendo aquel circo: leche completa, 2%, descremada, de vaca, de cabra… y de repente: soya, almendra, avena y hasta de coco.
¿Desde cuándo las plantas dan leche?

Vamos a poner las cosas claras: la leche es el líquido que producen los mamíferos para alimentar a sus crías. Punto. Ninguna almendra ha parido un becerro, ninguna mata de soya tiene glándulas mamarias, y la avena mucho menos.
Lo que te venden como “leche” vegetal es agua con un polvito y azúcar, pero claro, si le llamaran “jugo” nadie se pagaría cinco dólares por el litro.

Antes todo el mundo bebía leche y no pasaba nada; hasta al gato de la casa le servían un platito. Ahora resulta que somos todos intolerantes a la lactosa, inflamados y en riesgo de muerte súbita por tomar un vaso de leche entera. Para colmo, los veterinarios dicen que darle leche a los gatos es malo.

A mí me gustaría que las etiquetas en los envases dijeran “Jugo vegetal con sabor a leche”, para que sepamos que estamos pagando por un placebo líquido que alivia culpas pero no alimenta.