El Presidente Trump, hastiado del desastre existente en nuestra ciudad capital, se dejó de pendejadas y tomó acciones de una vez y por todas.

Él se puso un uniforme de la policía de Washington D.C. y patrulló las calles de esta gran ciudad, participando activamente en redadas y arrestos masivos que dieron con la captura de peligrosos criminales.

No contento con fajarse a combatir el crimen, se subió a un camión del aseo urbano y recorrió parques, plazas y calles retirando escombros, carpas y basura que arruinaba el aseo y ornato de la capital.
