A veces los buenos también ganan

Durante un juego en el LoanDepot Park —la casa de los Marlins— a una mujer identificada como Cheryl Richardson Wagner, de 67 años, vecina de Moorestown, Nueva Jersey, se le ocurrió disputar una pelota bateada por Harrison Bader la cual ya estaba en poder de un niño que estaba celebrando su cumpleaños con su familia.

La escena quedó registrada por las cámaras para la ignominia de la humanidad. La aborrecible mujer, que ahora es conocida como Phillies Karen (por aquello de que las Karen son peor que una patada en una bola en un cuarto oscuro), plantada frente al padre y al niño, con el dedo acusador en alto, reclamaba la bola como si le perteneciera por derecho divino. Ve la escena completa abajo:

El niño cumpleañero se quedó sin pelota mientras que todo el estadio presenciaba anonadado lo que había sucedido. Pero, como a veces los buenos también ganan, el homenajeado recibió una swag bag de los Marlins y, como broche de oro, fue invitado a conocer al jonronero Harrison Bader, quien le entregó un bate autografiado.

El cumpleañero ganó un inolvidable recuerdo mientras que la Phillies Karen se quedó con su único trofeo: el desprecio unánime y eterno de todos los que gustamos del béisbol y de las buenas acciones.

No hay nadie más parecida a Elizabeth Warren (senadora por Massachusetts) que la famosa Phillies Karen. Y si alguien lo duda, que revise esta lista de similitudes, las cuales van mucho más allá de los lentes y del peinado:

  1. Ninguna suelta la bola: una se aferra a su puesto en el Senado, la otra a la pelota del home run que se robó.
  2. Las dos creen que tienen control sobre la vida de otros, tratan a la gente como si fueran niños malcriados, cuando en realidad las malcriadas son ellas.
  3. Ambas se niegan a escuchar a los demás: hablan, gritan y sermonean hasta la saciedad, el hastío y la insensatez
  4. Ambas creen que sus sentimientos son más importantes que los de otros.
  5. Las dos son demócratas y liberales, convencidas de que siempre tienen la razón aunque el resto del planeta piense lo contrario. Claro… ¡Era de esperarse!… ¿Cuándo no es Pascua en diciembre!

¿Dónde estará la corbata de Zelensky?

Zelensky llegó a Washington vestido de negro de pies a cabeza, como si fuera a un velorio en vez de a una cumbre de paz. Mientras los líderes europeos desfilaron con trajes impecables y corbatas relucientes, él, en cambio, parecía haber confundido la Casa Blanca con un casting para “Old Navy”.

Trump, al verlo, no perdió la oportunidad:

“Si quieres te presto una corbata, Volodymyr… aunque en mi talla te va a llegar hasta los pies”.

La carcajada fue general. Zelensky sonrió incómodo y siguió sin corbata, fiel a su estilo de “presidente en rebeldía protocolar”. Lo cierto es que, mientras el mundo hablaba de seguridad, tratados y millones, el tema que dominó los pasillos de la cumbre presidencial fue otro:

¿Dónde estará la corbata de Zelensky?

Deportación Safari 2025

Washington, DC. — En lo que ya se conoce como la primera Deportación Inclusiva, Migración anunció que el ciudadano Kilmar Abrego García , alias «el hombre de Maryland», NO será enviado a su país de origen… sino a Uganda.

Un vocero de ICE explicó que se trata de un “programa piloto de Diversidad, Equidad e Inclusión (DEI) en deportaciones”. “No podemos mandar a todos para el mismo sitio, así que hay que diversificar el portafolio”, dijo con una capciosa sonrisa en su rostro.

En el aeropuerto, algunas personas que le apoyan lo despidieron con pancartas improvisadas:
👉 “No te preocupes, Kilmar… Hakuna Matata”.

Más claro no canta un gallo

En la India no se come con la izquierda porque es la mano de lo impuro, de lo sucio. Con la que se limpian el trasero. Por lo que más de un billón de personas no pueden estar equivocadas.
Curiosamente, pasa lo mismo con los relojes: giras a la izquierda y retrocedes y hasta puedes dañar el reloj; con los tornillos: giras a la izquierda y aflojas; con las llaves:giras a la izquierda y cierras. La izquierda siempre es retroceso, flojera y ruina.

Y no es teoría: es historia escrita con sangre, sudor y lágrimas:
La URSS dejó gulags, represión y hambre. Cuba ha explotado la miseria por más de sesenta años. Venezuela convirtió la mayor reserva petrolera del planeta en el uno de los éxodos humanos más cuantiosos. China mató millones y todavía ejerce un severo control sobre sus ciudadanos. Y Corea del Norte sobrevive a punta de raciones y miedo.

Donde manda la izquierda, impera la miseria. Donde manda el comunismo, todo se arruina. Y lo peor: todavía lo quieren vender como si fuera “justicia social”. Pero, la verdad es que es puro veneno envuelto en ñoña.

Por eso Milei, cuando lo cuestionaron sobre por qué los llama zurdos de mierda, respondió sin dudar: “Porque lo son… ¡Son una mierda!” ¡Más claro no canta un gallo! Porque la izquierda no es alternativa ni propuesta: es atraso, miseria y represión. En una sola palabra son: mierda.

MOSQUITAZO

La zurda te hunde en promesas gastadas,
te deja sin pan, ni futuro, ni hogar,
la diestra levanta naciones honradas,
camino con fuerza que logra avanzar.

¡Es que no aprenden!

Cracker Barrel quiso “modernizarse” y terminó traicionando a su clientela de siempre. Igual que lo hizo Bud Light que cambió tradición por ideología, tratando de usar al transexual Dylan Mulvaney como imagen para su desdichada marca de cerveza. La factura no tardó en llegar: sus acciones se desplomaron inmediatamente, las perdidas han sido más que alarmantes, el rechazo en las redes sociales es descomunal, y sus restaurantes están vacíos.

A la gente que acostumbra ir a Cracker Barrel por biscuits, mecedoras y un ambiente familiar, ahora le están sirviendo propaganda con un nuevo logo y la remodelación de sus restaurantes. ¡Es que no aprenden!

Los clientes han rechazado el cambio y la marca se ganó el apodo de Crack Barrel con la desafortunada imagen del «hijo de papá», Hunter Biden, integrada a su nuevo logo.

Hasta el Presidente Trump salió en defensa del logo tradicional, colocando uno en la propia Casa Blanca, manifestando así su apoyo a las verdaderas tradiciones americanas.

Desesperados, los ejecutivos de Cracker Barrel analizaron el caso en junto a expertos en publicidad y mercadotecnia, quienes coincidieron en que la única persona que los puede salvar de la inminente catástrofe no es otra que la preciosa Sydney Sweeney.

Ella, no aguantó dos pedidas e inmediatamente se puso su camiseta y salió al rescate, metiéndole el pecho a la situación.

¡EXTRA… ÚLTIMA HORA! Afortunadamente, la intervención de Sydney no fue necesaria. La empresa entró en razón y acaban de informar que «no ha pasado nada», que «todo se queda como estaba». ¡Qué susto se llevaron!