Cuidado con los baños de Florida

Un tipo fue a comer a Outback.
Le dieron ganas de ir al baño.
Y mientras hacía lo suyo… ¡SORPRESA!.
El inodoro explotó.

Resultado: lesiones de consideración.

Según el mismo afectado establece en su demanda, sufrió daños corporales serios y permanentes, incluyendo pérdida de funciones físicas, dolor, cicatrices y pérdida del disfrute de la vida, lo que incluye el disfrute sexual.

Pero Outback no es el único restaurante de Florida con problemas en sus instalaciones sanitarias.

Dunkin’ también fue demandado luego de que un cliente denunciara que un inodoro explotó, dejándolo cubierto de heces y orina y con daño psicológico severo, que le ha requerido una costosa terapia psicológica.

Definitivamente, en Florida ir al baño de un restaurante se ha vuelto una actividad de alto riesgo… ¡solo para valientes!
Así que si vas al baño, lleva contigo tu póliza de seguro y el teléfono de tu abogado, por si acaso.

El Troll de la Izquierda

Si no sabes lo que es un TROLL, aquí tienes el mejor ejemplo posible:

El presidente Trump tomó el control del Kennedy Center, barrió con su junta directiva, puso a los suyos y dejó claro que el templo cultural a orillas del Potomac ya no era un club privado progresista.

¿Resultado inmediato? Artistas cancelando, conciertos huyendo, musicales retirándose y drag queens saliendo despavoridos. Nadie los prohibió: se fueron solitos porque no soportan compartir espacio con republicanos.

Y entonces vino el remate: Trump estampó su nombre, bien visible, en el edificio. No para convencer. No para dialogar. ¡Para joder!

Trump es el TROLL de la izquierda por excelencia.

El cliente que salvó a Hooters

Foto: New York Post

Mientras muchos negocios se obsesionan con atraer jóvenes sin dinero y con demasiadas opiniones, Hooters entendió —tarde, pero a tiempo— quién sí es su verdadero cliente, el de verdad, verdad:
El hombre mayor, tranquilo, fiel, con dinero para gastar y sin complejos.

Este no viene a “vivir la experiencia”.
Viene a sentarse, comer, conversar, reírse
y seguir siendo quien siempre ha sido.

Gracias a él, la cadena de restaurantes más atractiva a los hombres está renaciendo como ave fénix de sus cenizas.

Hooters no se salvó cambiando el menú.
Se salvó dejando de ignorar a su mejor cliente:

El americano promedio que gusta de tomarse unas cervezas y comerse unas alitas de pollo con papas fritas mientras observa las pechugas del corral.

¿Pesebre Trampa?

Una iglesia metodista de Texas decidió cambiar su forma de atraer creyentes esta Navidad.
Se fue a Home Depot, compró rejas, barriles y alambre de púas, pintó los escalones arcoíris y armó en la entrada del templo un pesebre anti-ICE, con siluetas de inmigrantes y carrito de supermercado incluido.

El resultado fue el contrario:
Ahora ningún indocumentado se acerca a la iglesia, ni siquiera por una cesta navideña, por miedo a que el pesebre sea una trampa de ICE disfrazada de activismo.

A la iglesia le salió el tiro por la culata.

La Tarjeta Dorada de Trump

¡Qué ironías tiene la vida!
Después de andar gritando “no más inmigración”, ahora resulta que Trump dice que sí puedes entrar a América… siempre y cuando vengas con un maletín con un millón de dólares. Como mínimo.

¡Vaya sorpresa!

El pobre Juan Pérez pasó ocho años cortando césped, convencido de que lo que le faltaba para obtener su visa era aprender inglés.
Hoy descubre que no era el inglés lo que necesitaba, sino CASH.
Porque, como dicen en Hialeah: Aquí lo que importa es el cash.

La nueva Gold Card, emitida por el gobierno americano, viene a resolver —por fin— todos los problemas migratorios:

  • ¿Quieres vivir legal en el país? Paga.
  • ¿Quieres papeles rápidos? Paga más.
  • ¿Eres pobre? Bueno… haz la cola y reza sopotocientos rosarios a ver si tienes suerte.

Eso sí.
Trump promete que esta tarjeta atraerá “lo mejor de lo mejor”.
Porque nada dice talento como tener el bolsillo lleno de dolarcillos.

Einstein, Bezos, Messi…
y también el que lava platos (si se gana el Lotto).
Todos son bienvenidos.
Eso sí: con un millón en la mano.

En resumen:
Estados Unidos cerró la puerta…
pero abrió la caja registradora.