La Capital de la Diabetes

Existe un pueblo en Chiapas, México, donde la diabetes parece formar parte del paisaje.

Uno conversa con los habitantes y descubre que casi todos son diabéticos o tienen familiares diabéticos. La enfermedad está por todas partes. Como los postes de electricidad, los perros callejeros o las montañas que rodean el pueblo.

Lógicamente, debe existir alguna explicación para tan extraordinaria situación. Y uno se pregunta: ¿será un gen defectuoso? ¿Quizás una maldición azteca? ¿O algún misterioso factor ambiental propio de la zona?

Pero no. La explicación está a plena vista.

En las mesas. En las tiendas. En las fiestas. En las ceremonias religiosas. Y dentro de millones de botellas con etiquetas rojas.

En San Juan Chamula, la Coca-Cola no es simplemente un refresco. Es la bebida tradicional del pueblo. La bebida oficial. Allí resulta más fácil conseguir una Coca-Cola que un vaso de agua potable… ¡y hasta más barato!

Este pueblo se ha convertido en la capital de la diabetes en México debido al desmesurado consumo de Coca-Cola por parte de sus habitantes. Se estima que cada habitante consume dos y medio litros diarios.

Resulta curioso que la bebida oficial del Mundial FIFA 2026 también sea Coca-Cola, igual que en San Juan Chamula.

La diferencia es que el Mundial dura un mes y en este pueblo llevan décadas bebiéndola. Y la diabetes va ganando por goleada. 🦟

El Cono de la Suerte

El entonces alicaido equipo de béisbol profesional, los Piratas de Pittsburgh, comenzó a celebrar sus pírricas victorias levantando un cono naranja de tránsito. Al parecer, la idea nació en el dugout como una broma relacionada con «dirigir el tráfico» de corredores hacia el home plate. Entonces,el equipo empezó a producir más carreras y el cono fue ascendiendo de categoría hasta convertirse en amuleto oficial del equipo.

Los jugadores están convencidos de sus poderes. Los fanáticos también. Tanto es así que comenzaron a robarse los conos por toda la ciudad, obligando a las autoridades a recordar que robarlos puede costarles una multa de 50 dólares. Al parecer, los aficionados concluyeron que si el cono ayuda a fabricar carreras, vale la pena llevarse uno para el estadio.

Los Piratas llevan años buscando una fórmula para ganar partidos de pelota. Probaron gerentes, entrenadores, jugadores y estadísticas avanzadas y ahora resulta que la respuesta estuvo todo el tiempo delante de sus narices: en las propias calles de Pittsburgh y en el corazón esperanzado de unos fanáticos dispuestos a creer en cualquier cosa con tal de ver a su equipo ganar de una vez por todas.

En una ciudad donde todavía se recuerda con nostalgia los gloriosos días de Roberto Clemente, resulta enternecedor ver que los fanáticos aún conservan la capacidad de ilusionarse. Aunque esta vez la esperanza venga en forma de cono naranja. 🦟

Pidiendo Refund con Barriga Llena

Antes, si una pizza salía mala, uno protestaba y no volvía más nunca. Ahora no. Ahora aparecen los hambrientos descarados: se comen la pizza completa, hasta los bordes, y después quieren que les devuelvan el dinero porque “no estaba buena”. Tremendo negocio.

Eso fue lo que pasó en Domino’s, cuya localidad no fue divulgada. Los clientes se comieron toda la pizza y luego exigieron una devolución, teléfono en mano, mientras montaban su show para las redes sociales. La pobre empleada tuvo que aguantar pacientemente todo el alboroto.

Si lo deseas, puedes ver el video del incidente aquí:

Hoy en día hay gente que cree que todo en la vida tiene garantía y devolución. Ya mismo aparece uno diciendo: “Sí, me acosté con ella, la disfruté completica, pero no quedé satisfecho emocionalmente… así que quiero que me devuelva mi dinero.” Ahora les pregunto yo a ustedes: si te comiste la pizza entera… ¿todavía tienes derecho a reclamar que te devuelvan el dinero o no?

Los hipopótamos de Pablo Escobar

Colombia tiene de todo: café, flores… y también tiene hipopótamos, colombianos de pura cepa. Estos son parte de la herencia directa del personal del zoológico de Pablo Escobar.

Originalmente eran 4 inocentes hipopotamitos los que dejaron en la finca Nápoles, porque moverlos de allí resultaba complicado y muy caro. Pero craso error: “déjalo así ,que después vemos”. Bueno… “después” llegó, y ahora hay más de 150 de estos animalotes dando vueltas como si nada, felices, sin enemigos y con libido a millón.

Colombia, mientras tanto, se debate entre esterilizarlos o mandarlos pa’ otro lado. Y ahora aparece un millonario hindú queriendo llevárselos como si fueran souvenirs XXL. Ojalá se pueda llevar a unos cuantos sin pagar mucho sobrepeso.

Buena suerte con eso. Porque un hipopótamo no es decorativo. Es básicamente un tanque con patas, mal humor y cero respeto por la propiedad privada.

EL MOSQUITO DICE…
Lo que hoy ignoras, seguro que mañana te pasará la factura.

Bendito Papel Toilet

Yo soy de los que no salgo de casa sin antes haber cumplido con el ritual matutino de una visita al baño. Es una norma de prudencia elemental, casi una medida de seguridad personal. Uno puede olvidarse del celular, pero hay diligencias fisiológicas que conviene resolver antes de lanzarse al mundo.

Pero toda regla tiene su excepción.

Hoy, en un restaurante, me vi obligado a romper con mi norma. Todo marchaba dentro de los parámetros normales de la vida civilizada… hasta que extendí la mano en busca del indispensable papel toilet.

¡Terror! El dispensador estaba vacío.

En ese instante comprendí cuán frágil es el andamiaje de nuestra civilización. La humanidad se jacta de grandes conquistas —la rueda, la imprenta, la electricidad, el internet— pero pocas han contribuido tanto a la dignidad cotidiana del ser humano como el modesto rollo de papel toilet.

Uno recuerda imperios, revoluciones, tratados de paz, constituciones, avances científicos… y sin embargo toda esa historia reposa, silenciosamente, sobre la humilde certeza de que en algún lugar cercano habrá papel suficiente para salvar nuestro decoro.

Es curioso cómo uno de los pilares más importantes de la vida moderna suele pasar inadvertido. Nadie levanta estatuas al papel toilet. Ningún libro de historia dedica capítulos a su desarrollo. Ni existen días nacionales para celebrarlo.

Y, sin embargo, basta su ausencia para que el individuo más seguro de sí mismo experimente una crisis existencial de proporciones notables.

Por fortuna, tras una breve exploración, descubrí bajo el lavamanos una discreta provisión del tan necesario producto.

Confieso que nunca antes un objeto tan humilde me había inspirado una gratitud tan profunda.

Bendito papel toilet. 🧻

Tortugas protestan por falta de hembras

En una isla del lago Prespa, en Macedonia del Norte, hay 19 tortugas machos por cada hembra. ¡Diecinueve a una! Eso no es un zoológico, es una despedida de soltero permanente. Las pobres hembras no pueden dar abasto ante la altísima demanda de sus servicios de apareamiento.

Dicen que algunas hembras, extenuadas, terminan cayéndose por los barrancos. No porque quieran volar. Porque no aguantan su situación. Imagínate vivir así: sales a tomar el sol y tienes una fila de pretendientes detrás. Sales a caminar y tienes otra fila delante. Ni las tortugas aguantan tanto “romance”.