¿Has notado que muchos dueños de Jeep llevan una hilera de patitos de goma sobre el tablero de sus vehículos?
No es una moda. Es una tradición. Y su origen merece ser contado.
Todo comienza con una mujer canadiense propietaria de un Jeep. Ella un día fue de compras y al salir con una bolsa llena de 10 patitos de goma, de esos que flotan y hacen cuac cuando los aprietas, vio un Jeep que la cautivó. Como le gustó tanto aquel vehículo, puso uno de los patitos que recién había comprado en aquel Jeep, junto a una nota que decía:
«Nice Jeep. Have a Great Day!»
El dueño, que se encontraba cerca, vio todo, se acercó, leyó la nota y conversó unos minutos con ella. Antes de despedirse le hizo una sugerencia:
—Tienes que publicar esto en las redes sociales.
Ella lo hizo y sin proponérselo, acababa de dar origen a una tradición que hoy se conoce como Duck Duck Jeep.
Esta existe solo entre los dueños de Jeeps y, entre ellos, se dejan patitos de goma como una forma de reconocer otro Jeep o, simplemente, alegrarle el día a su propietario, y así va creciendo la respectiva colección.
Así que, si quieres hacer feliz a un dueño de Jeep, solo tienes que regalarle un patito de goma.
