¿Dónde está Kilmar?

Ya ningún demócrata menciona su nombre. Ningún protestante quiere saber de él. Y así, como se hizo famoso, Kilmar Abrego García, el «Padre de Maryland» ha sido dejado de lado porque ya no les sirve.

Como siempre sucede, al tonto útil se le usa y se le descarta a conveniencia. Ya le llegará su hora de retornar a su «querido» El Salvador, con su debido proceso cumplido a cabalidad.