Al regresar a la Casa Blanca, Trump no solo recuperó su antiguo dormitorio, sino también el legendario baño de Lincoln, un espacio histórico que lleva su nombre por estar junto a su habitación.
El expresidente ordenó cubrirlo de mármol blanco y negro, con acabados dorados y un aire de lujo moderno. ¡Típico del Presidente!
Hoy el baño luce impecable, y Trump triunfante se ha adjudicado otro espacio histórico, remodelado a su gusto y medida, muy a pesar de los zurdos que están rabiando a más no poder.
