¿Orgullo de qué?

¿Y Junio no era el Mes del Orgullo Gay?

¿Y ahora? Ni una banderita. Ni un desfile. Ni nada.
Lo que antes era gritería, hoy es silencio.

Trump lo advirtió cuando dijo, ante el Congreso:
“No hacía falta más que un nuevo presidente.”

Solo bastaron unos cuantos meses para que a la izquierda se le olvidara su propio abecedario: LGBTQ+ y, ahora andan ocupados en otras guerras:
contra ICE, Israel, la oligarquía, el autoritarismo de Trump, y… con lo que sea.

La verdad es que la izquierda no tiene causa.
Tiene picazón.

Hoy le pica por aquí, mañana se rasca por allá.

Y mientras tanto, los únicos que desfilan son los votos hacia el bando republicano.

¿Cuál es la prisa del muerto?

Uno va tarde. Para el trabajo, una cita médica o necesita ir al baño… pero en plena intersección, cuando el semáforo cambia a verde, allí se aparecen: sirenas, motos, pitos y, atrás, un desfile fúnebre con aires de realeza. ¿Y, tú? Te tienes que esperar a que pase el muerto.

¿Y quién lidera el show? Unos “policías” disfrazados de justicieros motorizados, que detienen todo a su paso como si el muerto llevara una bomba de tiempo. Imponen, gritan, pitan, gesticulan… y uno, como bobo, varado, viéndolos pasar cuando a ti te correspondía el paso, porque el finado va «apurado».

Y yo me pregunto: ¿quién se inventó eso de que el muerto tiene derecho a cruzar sin semáforo? ¡Si el tipo ya no tiene apuro! El que va con prisa soy yo, que estoy vivito y coleando y sin escolta alguna.

¿Solución? ¡Entiérrenlo de noche! Con velas, mariachis, y hasta piñata si quieren. Pero dejen de estar jodiendo a los vivos.

💥 EL MOSQUITAZO:

¿Qué prisa lleva el muerto,
si ya no tiene destino?
¡Y nosotros en medio del camino,
víctimas de este desacierto!

¿Y quién nos va a limpiar el cucú?

La congresista demócrata Becca Balint (Vermont) advirtió en un evento público que, sin más inmigrantes, “no vamos a tener a nadie que nos limpie el trasero”. Así, tal cual.

El drama del trasero sin asistencia nace, según ella, de las deportaciones masivas. Pero en vez de cuestionar el modelo, ella reduce al inmigrante a vulgar papel sanitario. No importa si estudia, trabaja o emprende. Para Balint, su función es una: limpiar donde otros se ensucian.

Le salió el tiro por la culata

Después de pasar años esperando una respuesta de su planeta,
intentando llamar a casa hasta agotar su saldo interestelar disponible,
E.T. el «ilegal alien» más famoso del mundo tomó una decisión drástica:
se acogió al plan de autodeportación voluntaria de Kristi Noem con la esperanza de que lo enviaran de vuelta a su casa.

Pero como nadie sabía de qué planeta venía él,
alguien se confundió de código postal interestelar…
y… ¡zas! lo mandaron directo al CECOT. Sí, ¡al famoso megapenal de Bukele!

Ahora, E.T. se encuentra rodeado de mareros y de pandilleros del Tren de Aragua, sin bicicleta voladora y sin teléfono con que llamar a su casa para que lo vayan a buscar.