Más claro no canta un gallo

En la India no se come con la izquierda porque es la mano de lo impuro, de lo sucio. Con la que se limpian el trasero. Por lo que más de un billón de personas no pueden estar equivocadas.
Curiosamente, pasa lo mismo con los relojes: giras a la izquierda y retrocedes y hasta puedes dañar el reloj; con los tornillos: giras a la izquierda y aflojas; con las llaves:giras a la izquierda y cierras. La izquierda siempre es retroceso, flojera y ruina.

Y no es teoría: es historia escrita con sangre, sudor y lágrimas:
La URSS dejó gulags, represión y hambre. Cuba ha explotado la miseria por más de sesenta años. Venezuela convirtió la mayor reserva petrolera del planeta en el uno de los éxodos humanos más cuantiosos. China mató millones y todavía ejerce un severo control sobre sus ciudadanos. Y Corea del Norte sobrevive a punta de raciones y miedo.

Donde manda la izquierda, impera la miseria. Donde manda el comunismo, todo se arruina. Y lo peor: todavía lo quieren vender como si fuera “justicia social”. Pero, la verdad es que es puro veneno envuelto en ñoña.

Por eso Milei, cuando lo cuestionaron sobre por qué los llama zurdos de mierda, respondió sin dudar: “Porque lo son… ¡Son una mierda!” ¡Más claro no canta un gallo! Porque la izquierda no es alternativa ni propuesta: es atraso, miseria y represión. En una sola palabra son: mierda.

MOSQUITAZO

La zurda te hunde en promesas gastadas,
te deja sin pan, ni futuro, ni hogar,
la diestra levanta naciones honradas,
camino con fuerza que logra avanzar.

¡Es que no aprenden!

Cracker Barrel quiso “modernizarse” y terminó traicionando a su clientela de siempre. Igual que lo hizo Bud Light que cambió tradición por ideología, tratando de usar al transexual Dylan Mulvaney como imagen para su desdichada marca de cerveza. La factura no tardó en llegar: sus acciones se desplomaron inmediatamente, las perdidas han sido más que alarmantes, el rechazo en las redes sociales es descomunal, y sus restaurantes están vacíos.

A la gente que acostumbra ir a Cracker Barrel por biscuits, mecedoras y un ambiente familiar, ahora le están sirviendo propaganda con un nuevo logo y la remodelación de sus restaurantes. ¡Es que no aprenden!

Los clientes han rechazado el cambio y la marca se ganó el apodo de Crack Barrel con la desafortunada imagen del «hijo de papá», Hunter Biden, integrada a su nuevo logo.

Hasta el Presidente Trump salió en defensa del logo tradicional, colocando uno en la propia Casa Blanca, manifestando así su apoyo a las verdaderas tradiciones americanas.

Desesperados, los ejecutivos de Cracker Barrel analizaron el caso en junto a expertos en publicidad y mercadotecnia, quienes coincidieron en que la única persona que los puede salvar de la inminente catástrofe no es otra que la preciosa Sydney Sweeney.

Ella, no aguantó dos pedidas e inmediatamente se puso su camiseta y salió al rescate, metiéndole el pecho a la situación.

¡EXTRA… ÚLTIMA HORA! Afortunadamente, la intervención de Sydney no fue necesaria. La empresa entró en razón y acaban de informar que «no ha pasado nada», que «todo se queda como estaba». ¡Qué susto se llevaron!

Manos a la Obra

El Presidente Trump, hastiado del desastre existente en nuestra ciudad capital, se dejó de pendejadas y tomó acciones de una vez y por todas.

Él se puso un uniforme de la policía de Washington D.C. y patrulló las calles de esta gran ciudad, participando activamente en redadas y arrestos masivos que dieron con la captura de peligrosos criminales.

No contento con fajarse a combatir el crimen, se subió a un camión del aseo urbano y recorrió parques, plazas y calles retirando escombros, carpas y basura que arruinaba el aseo y ornato de la capital.

Del Pantano a la Política

Hace poco, Florida estrenó el centro de detención de ilegales más creativo jamás pensado: Alligator Alcatraz. Con caimanes de guardias, mosquitos de escoltas y barro hasta las rodillas.

Los demócratas, como siempre, pusieron el grito en el cielo: que si es inhumano, que si es ilegal, que si el calor derrite hasta las demandas.

Por su parte, el Gobernador DeSantis, anunció la pronta apertura de otro centro de detención de ilegales más grande: Deportation Depot. Así que, en Florida, si eres ilegal y te atrapan, te mandarán a alguno de los dos… y ahí te tendrás que enfrentar al pantano, los mosquitos y los caimanes.