









Después de su luna de miel con Trump, a Musk le picó el bicho del poder… y ahora se cree Napoleón. ¿Será que quiere invadir la Casa Blanca montado en un cohete y con Twitter como espada?
Cosas veredes, Sancho… que ni el algoritmo explica.
Trump lo volvió a hacer.
No importa cuántas veces intenten frenarlo, el tipo se impone.
El Congreso aprobó la BBB, y ahora él se ríe en la cara de todos.
No es arrogancia, es venganza política servida en frío.
BBB is law. ¡Cómanse esa!
Los fines de semana, en Miami, las calles y avenidas se llenan de legiones de ciclistas urbanos que cambian el volante por el manubrio… y la humildad por la arrogancia.
Disfrazados como si fueran a salvar el planeta —con trajes de lycra más apretados que torniquete de campo de batalla— invaden las vías principales, olvidando que no tienen placa, ni licencia, ni prioridad alguna para usarlas. Se olvidan de que también son conductores, pero el fin de semana se sienten intocables. Majestades del pedal.
Podrían rodar por calles secundarias, ¡pero no! Quieren que los vean. No sudan por salud, sino por vanidad. Buscan atención, no respeto. Quieren que el tráfico se detenga… para rendirles homenaje. Como si fueran superhéroes en una misión. Solo que su misión es jodernos la paciencia a quienes sí tenemos ruedas… y derechos.
El Mosquitazo:
Se creen velocistas de élite,
sin pagar por usar el asfalto…
Y uno detrás, en su carrito,
maldice su ego tan alto.
Legisladores demócratas de Florida encendieron las alarmas tras visitar el polémico “Alligator Alcatraz”, la instalación para inmigrantes en los Everglades. Más allá del calor extremo y el entorno hostil, lo que más los alarmó fueron los enjambres de mosquitos —se describió como “infestación total”, al punto de salir cubiertos con redes y repelente para evitar ser picados decenas de veces.
Ante estas condiciones, los legisladores hicieron un giro irónico: sugirieron renombrar el lugar “Mosquito Alcatraz”, argumentando que no solo los caimanes y el calor son una amenaza, sino también las hordas de insectos que lo infestan.
Y nosotros, desde El Mosquito, solo podemos decir:
¡Estamos de acuerdo y contentos con este cambio de nombre!