María Elvira: La Traidora

Dicen que en política todo se vale, pero María Elvira Salazar ha convertido este dicho en un verdadero arte: el arte de la traición.

Hace apenas días ella apoyaba el «Big Beautiful Bill«, con la promesa de deportaciones masivas al ritmo locomotora. Pero, días después, salió junto con una jauría de demócratas promoviendo el “Dignity Act”. Una repudiable traición a la agenda migratoria del Presidente Trump, que la descarada inserta en su espalda como un puñal traicionero.

Y aunque ella dice que: “no es amnistía”. Su propuesta incluye permiso de trabajo, de viaje, y $7,000, además de inmunidad ante la deportación. ¿Cómo te quedó el ojo?

No nos confundamos con María Elvira; ella es una veleta que va hacia donde a ella le conviene. Cero convicción… ¡100% interés!

Trump: El único fenómeno político que ha tocado tierra dos veces

En este 2025, todo tiene que ver con Trump: la política, la economía, la inmigración… y hasta el tiempo.
Ahora que estamos en plena temporada de huracanes, las miradas se vuelven hacia el Trúmpico.

Los radares detectan un fenómeno sin precedentes: una Trumpzona de alta popularidad y respaldo a sus acciones, un Trumpnado de entusiasmo que recorre el país, y una onda Trumpical que trae oleadas de control fronterizo y lluvias de nuevos aranceles para proteger la industria nacional.
Este sistema se alimenta de mares de patriotismo, vientos firmes de liderazgo y nubarrones cargados de órdenes ejecutivas que cumplen promesas sin rodeos.

Trump es el único fenómeno político que ha tocado tierra dos veces: primero como Trumpciclón 45 y ahora como Trumpciclón 47.
Y cuidado… porque esta vez viene con más fuerza que nunca, dispuesto a barrer la inmigración ilegal, fortalecer la economía y cambiar el clima político de toda una generación.

La Lista de Epstein: El laxante de la Élite

Lo que iba a ser el escándalo del siglo, de pronto se volvió tema prohibido. Trump dijo «ya basta de la cantaleta» y ¡zas! todos se callaron. El FBI se hizo el bobo y los medios miraron pa’l techo.

Pero el tufo sigue. Hasta el Presidente de la Cámara pide que se publique la dichosa lista. Porque, vamos a ver: si no hay lista… ¿por qué Ghislaine Maxwell está presa?

Algún día se destapa la olla, y prepárense, que esos frijoles huelen a podrido.

El mercado es el mismo, la experiencia no

Cuando llegué a este país hace casi 30 años, encontrándome aún sin trabajo, el Publix más cercano se convirtió en mi parque de atracciones gratuito. Caminaba por sus pasillos sin comprar nada, solo para ver. Me embobaba con los productos, la abundancia, y la variedad.
El anaquel de las salsas picantes, con docenas de marcas y estilos, fue para mí lo que la Torre Eiffel es para el turista primerizo: inolvidable.
Hasta hoy, ir a Publix sigue siendo un placer, como bien dice su eslogan. A veces paso más de una vez en el día, y nunca me canso de recorrerlo.

Por eso, cuando por casualidad entro a un Winn-Dixie, la experiencia me golpea. Todo es más sucio, más desordenado, más decadente. El rojo chillón en cada esquina me resulta hiriente, como si el supermercado gritara en lugar de hablar. No invita a pasear: te empuja a comprar rápido y salir huyendo.
Claro está, tiene sus ofertas, promociones agresivas y tarjetas de recompensas. Pero la experiencia ambiental es muy distinta.

No es que Winn-Dixie sea inferior, ¡para nada! Es el supermercado práctico, el de la gente que va directo al grano, que busca precio antes que entorno. Pero cuando se puede elegir, Publix es otra cosa:
Es el supermercado donde el carrito se pasea, no se arrastra. Donde la iluminación no deprime y los empleados saludan en vez de gruñir. Publix es el supermercado donde uno no solo compra: también disfruta de la experiencia.

En Miami-Dade hay 245 Publix activos. Así que vayas donde vayas, seguro hay uno a menos de 10 minutos… y si no lo hay, espéralo, que viene en camino.

🦟 Mosquitazo:
En Publix compras y paseas.
En Winn-Dixie pagas uno y llevas dos,
pero si el hambre aprieta y te marea,
¡se compra en cualquiera de los dos!